mayo 29, 2011 · Filed under: Documentos importantes
Elízabeth Prado. (Diario La República 28/05/2011)
¿No pudo usted impedir los hechos de violencia del día jueves?
Los manifestantes no han participado en ningún acto de violencia, al contrario esa noche han detenido a diez delincuentes, tres en la Gobernación, tres en la Aduana y cuatro en Contraloría, y a todos los han entregado enmarrocados a la policía.
Pero hoy es viernes y la Aduana está siendo incendiada.
El jueves a las 6 de la tarde le pedimos a la Policía Nacional que intervenga y cumpla su trabajo, de la misma manera que hemos pedido la intervención del fiscal en Aduanas. Todo esto es extraño.
¿Quiere decir que la policía no intervino a propósito?
Sí, la policía debe cumplir su labor, los bomberos deben presentarse en el lugar, pareciera que hay un boicot del Ejecutivo. Nos van a traer fotos de policías que han estado acá vestidos de comuneros con sus hondas, no se hasta dónde quieren llegar. Hemos acordado formar piquetes para detener a estos infiltrados y los vamos a amarrar a un poste toda una noche de acuerdo al castigo tradicional aymara.
¿Han analizado lo que podrían ganar con la minería?
Sí. Por más millones de soles que entregue la minería por regalías y canon, primero es la salud, la vida, que nos la da la naturaleza. Solo en el sur de Puno hay 600 concesiones y la minería utiliza millones de metros cúbicos de agua que nosotros necesitamos porque el sur es eminentemente agropecuario. Se pone en riesgo los bofedales, los pozos naturales, las lagunas donde hay abundante trucha. Vivimos del comercio y el turismo.
¿Tienen la misma posición con la minería informal?
En el sur no existe minería informal, ni uno.
¿Qué va a pasar con las elecciones en Puno?.
La población ha acordado que si esta semana el gobierno soluciona nuestro pedido inmediatamente levantamos la huelga y todos van a ir a sus comunidades a votar, mientras tanto no. En este momento ningún miembro de mesa ha recogido su credencial y no la recogerán hasta que haya solución.
Usted y otros dirigentes ya tienen denuncias anteriores.
Sí, tenemos ocho denuncias en curso por las movilizaciones del 2 de mayo en Desaguadero.
mayo 28, 2011 · Filed under: Documentos importantes
ENTREVISTA A HUGO BLANCO POR JAIME PADILLA PARA ARGENPRESS
Jaime Padilla (JP): ¿Cuál es la situación del Perú, después de los resultados electorales del 10 de abril?
Hugo Blanco: Las cifras macroeconómicas muestran que el Perú goza de una gran bonanza. Sin embargo eso beneficia solamente a las grandes compañías multinacionales y a las autoridades sobornadas por ellos, no llega al pueblo. Han quedado dos candidatos: Ollanta Humala quien promete tomar algunas medidas para que la bonanza económica sirva para mejorar algo el nivel de vida de la población y Keiko Fujimori, hija del dictador que hizo un autogolpe, implantó el neoliberalismo, cometió muchos robos y asesinatos, por algunos de los cuales están presos Fujimori y algunos de sus cómplices, otros están “fugitivos”.
Ella dice que está de acuerdo con la forma de gobierno del padre. Todos sabemos que lo primero que hará será liberar a su padre, quien será el que gobierne. Deberá liberar a toda la mafia, para que no delate sus fechorías.
Volveríamos a ser gobernados por la mafia de corruptos ladrones y asesinos a la que el pueblo peruano expulsó hace 11 años.
JP:¿A qué atribuye el comportamiento del electorado peruano que otorga posibilidades presidenciales a Humala y a la hija de Alberto Fujimori?
HB: El 75% de la población quiere cambios, una parte de ella ve en Humala la posibilidad de cambios. La votación por Keiko es porque Fujimori “acabó con el terrorismo”, según dice la derecha “con Humala volverá el terrorismo”. Además dicen. “Fujimori me regalaba arroz”, refiriéndose a la política asistencialista que practicó.
JP: ¿A su criterio cuál de los dos candidatos tiene más probabilidades de ganar?
HB: Es tanto el dinero dedicado a la política del miedo que me temo que gane Keiko. En general, por ella votará fundamentalmente la población de Lima, donde reside un gran porcentaje del electorado. El interior, donde se ubican los grandes conflictos entre las empresas (mineras, hidrocarburíferas, agroindustriales, etc.) que depredan el medio ambiente y la población que lucha contra la depredación, votará por Ollanta
JP: El Perú desde hace varias décadas no puede elegir a un candidato de izquierda. ¿Es rechazo o miedo?
HB: A diferencia de Ecuador y Bolivia que están muy delante de nosotros, en el Perú hubo una guerra interna entre el Estado y Sendero Luminoso (SL), que provocó 70.000 muertos, la mayoría indígenas que nada tenían que ver con SL. Entre ellos muchos dirigentes campesinos. Esto debilitó enormemente a las organizaciones.
En Bolivia y Ecuador los pueblos derrocaron a varios presidentes, por eso el imperio y la derecha nacional tuvieron que permitir la subida de los actuales gobernantes, para evitar una revolución que hubiera destrozado el sistema capitalista. Además la propaganda del sistema identifica izquierda con SL.
JP: Su trayectoria de lucha en lo sindical y político, es larga, así lo reconoce la historia. Por su experiencia y pensamiento ¿qué opinión tiene Ud. hoy de los movimientos campesinos y de indígenas que se dieron hasta ahora en Perú?
HB:En mi época, los años 60?, la lucha era por la tierra, podemos decir que en general la vencimos, por eso el Perú es el país de América Latina con mayor porcentaje de pequeños propietarios de tierra, en forma individual o colectiva.
Esto se está revirtiendo, está creciendo el latifundio, ya no el semifeudal que nosotros combatimos, sino el agroindustrial.
Ahora la lucha es por la defensa del medio ambiente; contra las empresas mineras que roban el agua de la pequeña agricultura y la envenenan; contra las hidroeléctricas para la minería que también roban el agua de la pequeña agricultura; contra la agroindustria, que además de robar el agua, mata la agricultura para la subsistencia trabajando para la exportación y mata el suelo con el monocultivo y el uso de agroquímicos (fertilizante, insecticidas, herbicidas); contra la extracción de petróleo y gas que envenena los ríos de la selva, de cuyos peces se alimentan los habitantes; contra el saqueo de madera; contra el cultivo de biocombustibles; contra la cría de ganado, que son diversas formas de matar la selva amazónica que es el pulmón del mundo. Por esto la lucha de los hermanos amazónicos no es sólo autodefensa sino defensa de los intereses de toda la humanidad.
Las luchas son fuertes, pero como las organizaciones nacionales fueron debilitadas por la guerra interna, son aisladas. Naturalmente surge el intento de coordinación, pero ésta es todavía débil.
JP: En su momento histórico su propuesta era la lucha armada. ¿En la actualidad es o no una alternativa para lograr la liberación nacional?
HB: Nunca fue mi propuesta ‘la lucha armada’, es como decir que mi propuesta fue el bloqueo de vías de comunicación o las marchas.
Mi propuesta siempre fue la completa democracia. Naturalmente la lucha comienza con trámites legales, luego de fracasados éstos se recurre a paros, huelgas, bloqueos, toma de edificios, etc. Si hay ataque armado y la colectividad decide defenderse en forma armada, se hace eso.
Entiendo la lucha armada no como una estrategia, sino como una táctica a ser aplicada en determinados momentos. La estrategia es la acción directa de la colectividad democráticamente organizada para luchar contra el sistema capitalista opresivo, antidemocrático y dictatorial.
El movimiento campesino indígena de La Convención, Cusco, comenzó con trámites legales, al no servir éstos y habiendo crecido la organización, se hicieron marchas, mítines, paros. Luego se recurrió a la huelga. Debo aclarar que a diferencia de la huelga obrera o de empleados donde los huelguistas deben sufrir la falta de salarios y sueldo, en la huelga campesina los campesinos disfrutaban de más tiempo para atender sus cultivos en lugar de ir a trabajar donde el patrón como “pago” por la parcela que ocupaban. En los hechos, aunque inconscientemente fue el comienzo de la Reforma Agraria.
Naturalmente que el gobierno decidió atacar en forma armada. Los campesinos, organizados democráticamente, acordaron defenderse en la misma forma y me eligieron a mí para que encabezara la organización y acción de la autodefensa, lo que cumplí. Nuestro lema era “¡Tierra o Muerte!”, y vencimos, logramos la tierra.
Probablemente en el futuro también haya momentos en que deberá optarse por esta táctica, como lo decidieron los indígenas de Chiapas, o como en algún momento lo decidieron los indígenas del Cauca, Colombia; eso les benefició pues consiguieron que en la constitución colombiana figure el derecho de tener autoridades indígenas regionales. Esto mismo sucedió con los Kuna de las islas de Panamá, que luego de la revolución Kuna de 1929, obtuvieron ese mismo derecho constitucional. En Guerrero, México, hoy existe la policía comunal, armada y uniformada. Precisamente hace pocos días un representante suyo, en uniforme, fue uno de los oradores en el Zócalo de la ciudad de México al culminar la Marcha por la Paz.
Lo que sucede es que, como son “historias de indios”, no se les da importancia. SL comenzó como un grupo de valientes indignados ante la situación de opresión de nuestro pueblo. Tomaron las armas por decisión propia. No fue como en los ejemplos indígenas mencionados decisión democrática de la colectividad. Esto fue tomado como pretexto por el sistema para reprimir armadamente al movimiento popular peruano que se amedrentó y continúa amedrentado. Por eso mucha gente votará por Keiko.
En Colombia la existencia de las FARC es tomada como pretexto para agredir al movimiento indígena. Quien debe decidir si usará armas o no es el propio movimiento popular en forma democrática, no un grupo de valientes en su nombre. El caso cubano y el nicaragüense fueron excepcionales por la fuerte represión pre-existente.
Por supuesto que el sistema capitalista que sólo el nombre tiene de democrático, defenderá sus privilegios si es necesario con las armas, por lo tanto el pueblo organizado, si está en posibilidades de hacerlo, se verá obligado también a usarlas para defender la verdadera democracia, su propio mandato. Mientras no se dé ese enfrentamiento final, considero que la lucha armada, a veces, es la única opción para garantizar ciertas conquistas y si el pueblo, democráticamente, opta por ella, naturalmente que la apoyo.
JP: Son cientos los militantes encarcelados de los grupos armados de Sendero Luminoso y Movimiento Revolucionario Tupac Amaru, juzgados por una ley antiterrorista, que soportan un tratamiento inhumano que no encuentran eco en el sistema judicial peruano ni en organizaciones internacionales de Derechos Humanos. ¿Por qué tanta insensibilidad?
HB: Naturalmente estoy en contra de ese atropello. Como miembro de la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara de Diputados, iba a visitar a las presas de SL (cuando fui donde los varones me insultaron y me botaron). Desgraciadamente la mayoría del pueblo peruano no piensa así porque se aterrorizaba con las acciones de SL, que mató dirigentes populares por no pensar como ellos. Menciono los asesinatos que ellos reivindicaron: María Elena Moyano, Roberto Chiara, Porfirio Suni. Por supuesto el gobierno aprovechando eso mataba en nombre de SL.
El comportamiento del MRTA fue diferente, pero es difícil que la gente no los ponga en el mismo saco. Por eso ahora muchos votarán por Keiko. En la medida en que no haya una exigencia del pueblo peruano, las organizaciones internacionales de DDHH no se moverán.
JP: ¿Qué le dice la situación política de hoy en Bolivia y Ecuador?
HB: Es un gran paso adelante en la lucha del pueblo boliviano por su liberación, es nuestra obligación defenderlo ante la agresión del imperialismo y de la reacción interna. Apoyamos a los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Venezuela en esas confrontaciones.
Cuando son confrontados por las organizaciones indígenas u otros sectores populares, por su inconsecuencia, naturalmente estamos del lado de los sectores populares. Son procesos revolucionarios que están en medio camino.
JP: En América del Sur con la participación de Brasil, por su economía e influyente política en las relaciones exteriores, se ha configurado un nuevo mapa político, que permitió la creación de organismos de integración regional: Mercosur, Unasur y otros que reglamentan desde el comercio hasta el flujo migratorio. Considera que esto es un esfuerzo continental para frenar las intervenciones del gobierno norteamericano?
HB: Por supuesto que apoyamos cualquier paso que signifique un avance contra el sometimiento al imperio del norte. Sin embargo hay aspectos de la Iniciativa para la Integración de Infraestructura Regional Sudamericana – IIRSA contra los que estamos. Por ejemplo el proyecto de la represa de Inambari que pretende desalojar a miles de indígenas y campesinos de Cusco, Puno y Madre de Dios para construir una gran represa que dotaría de electricidad al Brasil. Estamos en contra de ese supuesto “desarrollo” que agrede a la naturaleza y a la población.
JP: ¿Qué debemos hacer como pueblos para romper con ese lazo de dependencia con el gobierno de Estados Unidos que no descansa en su conspiración para derrocar a los gobernantes de Venezuela, Bolivia y Ecuador?
HB: Como dije anteriormente, en esa confrontación apoyamos a los gobiernos de esos países. Sin embargo creemos que debemos construir desde abajo organizaciones populares realmente democráticas, pues sólo éstas son coherente y consecuentemente ecologistas y anticapitalistas, no capitulan ante la política “desarrollista” como lo hacen los mencionados regímenes, esa contradicción se ve en Bolivia, Venezuela y más claramente en el Ecuador. Esas sociedades enlazadas serán quienes construyan “un mundo nuevo”. No es casual que sea el movimiento indígena el que está a la cabeza de la defensa de la naturaleza. Pero no es sólo eso, también encabeza la lucha por un nuevo tipo de sociedad, colectivista, democrática, al defender su comunidad indígena.
Por otra parte también está a la vanguardia en el camino hacia otra ética. La religión neoliberal identifica la felicidad con la posesión de la máxima cantidad de dinero posible para comprar lo que ordena la sociedad de consumo y así causar el respeto y la envidia de los congéneres. En mayor o menor medida, la sociedad urbana comparte esa moral.
En cambio la población indígena está más cerca de lo que se ha dado en llamar “el buen vivir”, que significa que la felicidad no consiste en tener más dinero sino en vivir satisfactoriamente. Tengo muchos ejemplos pero no hay espacio para manifestarlos.
JP: ¿Qué le dice la situación argentina? Usted conoce bien los diferentes tiempos y épocas de luchas y pugnas políticas que se han dado en los últimos 50 años.
HB: La rebelión del 2001 (¡Que se vayan todos!) dejó su huella. Como toda rebelión espontánea tenía aspectos negativos y positivos. Lo negativo fue que por la ausencia de organización, declinó. Pero dejó mucho de positivo.
Los gobiernos de Kirtchner son progresistas si se los compara con Alan García.
Es cierto que el movimiento de los desocupados (piqueteros), en gran parte fue cooptado por el régimen kirtchnerista, pero también es cierto que la organización Darío Santillán subsiste y acoge en su local a todo tipo de movimientos que lo usan para sus reuniones (mujeres, gays, estudiantes, sindicatos, etc.). En Buenos Aires vi el local de una organización de mujeres que también acoge a todo tipo de movimientos. Ya quisiéramos tener algo de eso en el Perú.
Las fábricas recuperadas por sus trabajadores son un ejemplo para el mundo de que la sociedad industrial también puede ser democrática, horizontal, como la indígena. Tuve la fortuna de presentar mi libro en el Hotel Bauer, que está en manos de sus trabajadores.
Las luchas por el medio ambiente también son ejemplares, como el caso de Andalgalá en Catamarca. En el festival de “la vendimia” que se realiza en lugares vitivinícolas hay “reinas”. En Mendoza este año hubo sólo dos reinas, hechas con papel y llevadas en hombros. Una era la muerte, una calavera, representaba a la mina. La otra era la Madre Naturaleza, representaba la vida. El festejo fue una marcha hacia el parlamento, cuando salió el vice-gobernador a decir que estaban “atropellando la democracia”, uno de los manifestantes dijo: “Que levanten la mano los que estén porque la mina se vaya”. Todos levantaron la mano. Le explicó al vice-gobernador: “Ésta es la democracia, éste es el verdadero parlamento, no necesitamos de gente que hable en nombre nuestro”.
Hay muchos ejemplos más, está la marcha de los indígenas del país que culminó el día del 2º centenario de la independencia para decir “¡Existimos! Argentina, al igual que Bolivia y Ecuador, debe declararse estado plurinacional”. Está la lucha de los indígenas Qom en Formosa. Respeto mucho la lucha del pueblo argentino.
JP: Por último su comentario en torno a la ola de rebeldía que se ha generado en algunos países del Medio Oriente: Túnez, Egipto, Libia
HB: Comenzó con que en Túnez, un técnico en informática que debía trabajar como vendedor ambulante de fruta y verduras, cuando los policías municipales le quitaron su mercadería se echó gasolina y se prendió fuego. Las llamas tumbaron al gobierno de Túnez y al de Egipto y continúan ardiendo en el mundo árabe. Se han extendido a un país del “África Negra”, Burkina Faso, en forma de rebelión estudiantil.
El mundo árabe está harto del sistema capitalista que produjo el primer fuego, está harto de la corrupción, de la dictadura, del servilismo de sus gobiernos a la prepotencia israelí y al imperialismo yanqui.
El sistema también se lanza contra los habitantes del “Primer Mundo”, donde la crisis causada por las empresas financieras y otras, debe ser pagada por las poblaciones, aumentando la edad de jubilación y recortando los servicios públicos. En Estados Unidos se prohíbe la negociación colectiva de los sindicatos de empleados públicos, se exonera de impuestos a los millonarios.
El premio Nobel de la Paz continúa fabricando guerras. Estoy seguro de que es la crisis final del capitalismo, lo que no sé es cómo morirá.
Una de las opciones es la sustitución del gobierno del mundo de las empresas multinacionales por el gobierno de toda la sociedad. La otra opción es que la humanidad permita que siga gobernando el capital y que aumenten el calentamiento global y los otros ataques a la naturaleza, hasta exterminar a nuestra especie en 100 años más. Como miembro de la especie homo sapiens, prefiero que escojamos la primera opción.
mayo 28, 2011 · Filed under: Documentos importantes
Josep Maria Antentas y Esther Vivas*

El movimiento ha vencido su primer pulso represivo. El intento de desalojo, este viernes 27 de mayo, de la acampada de plaza Catalunya en Barcelona, la segunda más grande hasta ahora de todas las que hay en el Estado español, se ha saldado con un rotundo fracaso.
Una semana después de que el movimiento derrotara políticamente la prohibición de la Junta Electoral Central de realizar manifestaciones durante el día de reflexión, 21 de mayo, y el día de las elecciones, 22 de mayo, este viernes por la mañana a primera ahora, la policía catalana ha intentado desalojar el campamento de plaza Catalunya. Detrás de la intervención, un pretexto ridículo y muy poco creíble: facilitar la operación de limpieza de la plaza.

Una presencia policial abrumadora cerró los accesos a la misma, reteniendo en su interior a unas trescientas personas, para permitir que la brigada municipal de limpieza empezara a desmantelar el campo. Más de un par de miles de personas acudieron en solidaridad con las y los acampados, consiguiendo “reconquistar” la plaza y forzando la retirada de la policía. La brutalidad policial durante el intento de desalojo no ofrece duda alguna. A pesar de las mentiras del Consejero de Interior del gobierno catalán, Felip Puig, las imágenes hablan por sí solas. También lo hace el resultado: más de cien heridos, uno de ellos muy grave.
¿Provocación policial? ¿Error de cálculo? Sea como sea lo cierto es que el movimiento ha obtenido una victoria política muy importante. La imagen de un nervioso Felip Puig respondiendo a los periodistas en su comparecencia ante la prensa era un signo claro del fiasco político y policial del gobierno catalán. Más allá de la “reconquista” formal de la plaza, el triunfo ante esta primera tentativa represiva ha dado aún más fuerza y energía a los activistas y no ha hecho sino aumentar las simpatías hacia ellos de la mayoría de la población. Perdiendo centralidad mediática esta última semana, una vez pasadas las elecciones municipales y regionales, el ataque policial a la acampada de Barcelona ha dado de nuevo una importante visibilidad al movimiento de l@s indignad@s.

Más de 12.000 personas, según datos de los medios de comunicación, llenaban hasta los topes plaza Catalunya en la concentración de las 19h y durante la cacerolada de las 21h de este viernes 27. Antes, a las 17h, varios miles participaron en la marcha contra los recortes a la sanidad pública, convocada por la plataforma de trabajadores de la sanidad “Indignados e indignadas”, que partió del monumento a Colón y culminó su entrada triunfal en la plaza Catalunya. Sin duda alguna, la asamblea celebrada al final de la jornada ha sido la más masiva desde que empezó el movimiento. Los eslóganes más coreados en la misma transmiten un mensaje político muy claro: “De plaza Catalunya no nos moverán!”, “Felip Puig dimisión”, “Aquí empieza la revolución!”. Las concentraciones en el resto de acampadas del Estado español han sido también más numerosas que las de los últimos días. La solidaridad antirepresiva da un nuevo impulso al movimiento, después de una semana en la que el cansancio se ha ido acumulando.
Es imposible saber hasta cuando duraran las acampadas y asambleas en las plazas, pero éste no es un movimiento coyuntural ni aislado. Es la punta del iceberg de un malestar social acumulado que empieza a transformarse en movilización. Una primera sacudida social hacia una previsible nueva oleada de movilizaciones de las que la manifestación del 15 de mayo (15M) y las acampadas actuarán de lanzadera, tanto más potente como mejor se desarrolle y más buen resultado tenga el movimiento actual (para un análisis más de fondo sobre el movimiento ver nuestro artículo previo “La rebelión de l@s indignad@s. Notas desde la plaza Tahrir de Catalunya”).
Las acampadas y ocupaciones de plazas no deben analizarse como un fin en sí mismo. Actúan ahora mismo simultáneamente de referente simbólico y de base de operaciones, de palanca para propulsar movilizaciones futuras y de altavoz para amplificar las luchas en curso. Durante toda la semana, varios sectores en lucha han participado en las actividades de nuestra particular “plaza Tahrir” en Barcelona, entre ellos: colectivos a favor del derecho a una vivienda digna y familias amenazadas de desahucio, trabajadores de Telefónica en lucha ante el anuncio de la empresa de despedir a 6000 personas y estudiantes y trabajadores universitarios en protesta contra los recortes en la enseñanza superior, cuya movilización el pasado jueves 26 es más que meritoria teniendo en cuenta que estamos a final de curso y en vísperas de los exámenes.
Casi dos semanas después del 15M y del comienzo de las acampadas, el movimiento de nuestro pequeño “mayo del 2011” tiene ante sí varios retos. El primero, seguir territorializándose, alimentando las asambleas en los barrios y ciudades y favoreciendo la autoorganización popular. El segundo, incrementar los esfuerzos para buscar lazos con la clase trabajadora, las empresas en lucha y el sindicalismo combativo y mantener así la presión sobre los sindicatos mayoritarios, desconcertados por un movimiento que no esperaban y que cuestiona radicalmente su orientación hacia la concertación social. El tercero, culminar el impulso de las acampadas con una fecha unificadora de movilización potente en el conjunto del Estado español y, en la medida de lo posible, a escala internacional. De ahí la necesidad de empezar a trabajar en el 19 de junio como fecha de movilización global lanzada por la acampada de Barcelona.
La jornada de hoy ha sido decisiva para insuflar energías, despertar nuevas solidaridades y redoblar los motivos de la indignación. Conviene ahora pensar colectiva y estratégicamente en el siguiente paso.

*Josep Maria Antentas es profesor de sociología de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). Esther Vivas es miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS) de la Universitat Pompeu Fabra (UPF). Ambos son autores de “Resistencias Globales. De Seattle a la Crisis de Wall Street” (Editorial Popular, 2009) y participantes en la acampada de plaza Catalunya