Lucha Indígena 108

Lucha Indígena 108La encrucijada en Tía María

Lucha Indígena No. 108 PDF

Aniversario de los mártires del agua || Historia de Santa María || Huisa demanda Estado || Indígenas y mujeres en la Independencia || España: Nubarrones en el horizonte de PODEMOS || Grecia: El pueblo ahora dice OXI (no) a su gobierno || 

¿Cómo anda políticamente el Perú?

(English below)

Según Ipsos el gobernante del país tiene el 33% de aprobación.
Según Gfk el 71% desaprueba la actividad del congreso y el 70% desaprueba la actividad del Poder Judicial.

¿Y en las perspectivas electorales del próximo año?
El 58% opina que los partidos políticos no representan los intereses de sus electores. Como dijimos los electores tienen que escoger entre 3 super-corruptos y un ciudadano de EEUU.

El 31% se resigna a que vuelva el ladrónyasesinoAlbertoFujimori. Sabemos que él está preso y que la candidata es su hija Keiko, pero también sabemos que ella lo indultará y desde su casa o desde el palacio de gobierno será él quien gobierne. Hemos señalado que ella no protestó cuando su padre hizo torturar a su madre por haber denunciado la corrupción, Sabemos que entonces ocupóelsitiode”primeradama”yque ni entonces ni ahora denuncia los robos ni asesinatos cometidos por su padre, que pagó con el dinero robado la costosísima educación de ella y de sus hermanos en EEUU.

En la campaña probablemente prometa no indultarlo, pero también sabemos que en el Perú lo normal es nocumplirlaspromesasdecampaña. Ollanta prometió en Cajamarca luchar por el agua contra el oro y en el gobiernoseconvirtióensirvientedela empresa e hizo asesinar a defensores del agua. En Islay dijo que era la población la que debía decidir y como gobernante ordena asesinar peruanos que quieren continuar trabajando la tierra.

Lo que es delito imperdonable en el Perú es cumplir las promesas de campaña: Jaime de la Cruz cuando era candidato a alcalde de Dean Valdivia en Islay, prometió luchar contra la minería depredadora y defender el agua y la vida. Como de alcalde cumplió esa promesa, el Jurado Nacional Electoral lo destituyó de su cargo por el delito de cumplir su promesa de campaña.

Si el pueblo está asqueado del poder ejecutivo, del poder legislativo y del poder judicial, ¿Por qué no vota por la izquierda?

Que yo sepa, se están preparando dos listas “de izquierda”, una de ella está alrededor de Yehude Simon, uno de los autores intelectuales de la masacre de nativos amazónicos en Bagua.

La otra, según me informan, lleva en sus filas al Apra no alanista. El Apra es corrupta por esencia, Alan García fue el discípulo predilecto de Haya de la Torre. Entre otras cosas citamos el gobierno de la convivencia entre el Apra y la oligarquía reaccionaria, o el pacto apro-odriista con el ex-dictador Odría, masacrador de apristas. Esto no lo hizo Alan, lo hizo su maestro: Víctor Raúl Haya de la Torre. Probablemente por estas razones no figura “la izquierda” en las encuestas. ¿Quiere decir que el pueblo peruano no lucha políticamente?

Los de abajo sí luchan, aunque le tengan asco a la palabra “política” que en el Perú se identifica con corrupción.

Ahí tenemos a Máxima Acuña de
Chaupe como símbolo de la resistencia antiminera de los defensores del agua en Cajamarca, tenemos a los 5 asesinados en esa lucha. Son multitud de agricultores que impiden que funcione la mina Conga a pesar de los sobornos millonarios que reciben Ollanta Humala, los parlamentarios, los jefes del ejército y la policía, los tribunales, los medios de comunicación, etc. Hace algunos meses la juventud peruana nos enseñó cómo se hace política de resistencia logrando que los parlamentarios que habían aprobado una ley de discriminación laboral contra la juventud, la derogaran. Los acuerdos de lucha se aprobaban democráticamente en las asambleas. Aceptaban el apoyo de partidos o gremios, pero no que los dirigieran, las dirigentes eran las asamblea de los sectores.

Las poblaciones selváticas luchan valientemente contra la contaminación petrolera.
Ahora es la provincia de Islay, Arequipa, quien nos da clases de política.

El 2013, al no querer dar tregua para las elecciones, el gobierno de Alan tuvo que rechazar el Estudio de Impacto Ambiental haciendo que se suspendiera el inicio de funcionamiento de la mina. En el combate de este año realizaron una prolongada huelga en la que participaron los 4 alcaldes anti- mineros elegidos.

Sabiendo que el gobierno utiliza las mesas de diálogo como mecedora, aceptaroniralamesadediálogo,pero poniendo como condición que primero se discutiera el punto planteado por ellos y que luego estaban dispuestos a discutir lo que fuere. ¿Cuál era el punto planteado por ellos? “¡Que se vaya la mina Tía María!”. Como la mecedora tenía como objetivo la aceptación de la mina, el gobierno no quiso realizarla.

Frente a las agresiones policiales, organizaron los “espartambos” (el nombre del valle es Tambo) que hacían la resistencia con warak’as (hondas indígenas). Fueron asesinados defensores del agua. El gobierno suspendió las garantías por 60 días. Entraba la policía a las casas a detener a quien quisiera, sin motivo alguno. Ahora culminaron esos 60 días pero continúa el ejército en la provincia de Islay. Así tenemos a los “defensores de la patria” defendiendo los intereses de una empresa transnacional contra el pueblo peruano por orden del gobierno “peruano”.

La heroica lucha de esta provincia ha despertado la solidaridad de Arequipa y de la población de otras regiones. No sabemos cómo concluirá esta lucha, pero aunque la resistencia popular en defensa del agua, de la vida, de la agricultura, contra la depredación de la naturaleza, sea aplastada; quedará su ejemplo de cómo llevar la lucha para la liberación del pueblo oprimido.

Esa es la política que nos interesa aprender y expandir, no el engaño de cada5añosenque”hemosdeelegira nuestros gobernantes votando por diferentes partidos.”

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How is Politics Done in Peru?

According to Ipsos, the Peruvian government has just a 33% approval rating.  According to Gfk, 71% of the people disapprove of what the congress is doing, while 70% disapprove of the judicial branch.

And what is the outlook for next year’s elections?  58% say that the political parties do not represent the electorate’s interests.  As we have said, voters have a choice for president between three super-corrupt individuals and a citizen of the USA.  And 31% are resigned to the return to power of the thieving murderer Alberto Fujimori.

We are aware that Fujimori is in prison and that the candidate is his daughter, Keiko, but we also know full well that she will pardon him and that it will be he who will govern from home or the presidential palace.  As we have indicated, she did not protest when her father had her mother tortured for having denounced corruption in his administration.  We also know that after that Keiko served as the “first lady” and that she has never spoken out against the robberies and murders ordered by her father, who paid for the expensive education of her and her siblings in the USA with stolen money.

During the electoral campaign she will probably promise not to pardon him, but we are well aware how seldom election promises are kept in Peru.  In Cajamarca, Ollanta promised to fight for the people’s water rights against the gold mining interests, but once in office he became a servant of the mining companies and had defenders of water murdered.  In Islay he said that the populace should have the deciding voice, but in government he orders the assassination of Peruvians who want to continue working the land.

In Peru it has become an unforgiveable sin to keep one’s campaign promises.  Jaime de la Cruz, as a candidate for mayor of Dean Valdivia in Islay, promised to fight for water and life against the predatory mining corporations.  When, as mayor, he kept this promise, the National Electoral Commission stripped him of his office for this very crime.

If the people are so disgusted with the executive, legislative and judicial authorities, why not vote for the left?  To my knowledge, two slates of “leftist” candidates are in preparation.  One of these is around Yehude Simon, one of the intellectual authors of the massacre of Amazonian natives in Bagua.

The other, I am informed, includes in its ranks the wing of APRA not allied with Alan.  APRA is corrupt to its core, and García is Haya de la Torre’s favorite disciple.  Among other things, we have cited the government of coexistence between APRA and the reactionary oligarchy, as well as the pact with ex-dictator Odria, who had massacred APRA members.  This was done not by Alan but by his mentor, Víctor Raúl Haya de la Torre.  It is probably for these reasons that the “left” does not figure in opinion polls.

But does this mean that the Peruvian people do not struggle politically?  The oppressed do fight, even if they find the word “politics” — which in Peru is understood to mean corruption — revolting.  We have Máximo Acuña de Chaupe, a symbol of the anti-mining resistance by the Cajamarca defenders of water, five of whom have lost their lives in the struggle.  A great many farmers have been blocking activation of the Conga mine, despite the millions in bribes paid to Ollanta Humala, the parliamentarians, police and army chiefs, the tribunals, news media, etc.

A few months ago the Peruvian youth showed us how the politics of resistance is exercises when they forced the parliamentarians to repeal a new law that discriminated against young people in the workplace.  The means of struggle were agreed upon democratically in popular assemblies.  The accepted support from political parties and trade unions, but did not allow these to lead the struggle, which was directed by the sectoral assemblies.

We see the forest-dwelling native peoples in valiant struggle against pollution of their lands and waters by the petroleum companies.

And at the present time it is the province of Islay, Arequipa that is giving us classes in politics.

In 2013 the government of Alan García was unwilling to suspend hostilities for the elections.  As a result, it had to stop the environmental impact assessment, thereby suspending the start of the mine’s operations.  As part of this year’s fight, there was a lengthy strike that included the participation of four mayors elected on an anti-mining platform.

Knowing that the government uses dialogue as a means of delay and deception, the militants agreed to come to the table on the condition that the discussion begin with their central demand and only then go on to other matters.  And what was their central demand?  That the Tía María mine should be stopped.  Since approval of this mine was the whole objective of the delaying tactic, the government lost all interest in meeting.

In the face of police aggression, the people organized the espartambos — named after the Tambo Valley, where the struggle was taking place — which resisted by means of warak’as (native slingshots).  Defenders of water were murdered.  The government suspended constitutional guarantees for 60 days.  The police entered houses to detain anyone they pleased without legitimate cause.  The 60 days have now passed, yet the army is still in Islay.  This is how the “defenders of the homeland” uphold the interests of a transnational corporation by order of the “Peruvian” government.

This province’s heroic struggle has awakened the solidarity of Arequipa and other regions.  We do not know how the fight will play out, but even if the popular resistance in defense of water, life and agriculture against destruction our environment is crushed in the end, it will remain as an example of how the oppressed can fight back for their freedom.

This is the kind of politics that we want to learn and carry forward.  We have no interest in the deception that takes place every five years, in which we “are supposed to choose our government by voting for various parties.”

 

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