Lucha Indígena

LLAPA RUNAQ HATARiYNiN

Lucha Indígena 41

¿Se viene otro “Baguazo”?

Lucha Indígena No. 41 PDF

El fraude del informe oficial || Recrudecen los conflictos mineros || Impunidad, represión, saqueo, resistencia || Indígenas rompen con Correa || Fracaso de la Cumbre de Copenhague ||

Editorial

El año 2009 será recordado por la tragedia de Bagua, especialmente porque el informe de la Comisión Investigadora oficial resultó un fraude, demostrando que el Gobierno busca la impunidad para sus crímenes y no tiene ninguna voluntad de atender el reclamo de nuestros pueblos, ni cesar en su política depredadora de nuestros territorios. Ese acontecimiento ha marcado la historia reciente del Perú, ha hecho visibles al conjunto de los pueblos amazónicos como actor social y político, y -quizás lo más importante- ha incentivado la solidaridad entre nuestros pueblos. Ahora, el año 2010 se inicia con una agudización de los conflictos. El go- bierno y los grupos de poder económico insisten en saquear todos los re- cursos, amarrar contratos casi irrompibles con empresas transnacionales. El gobierno insiste además en mentir descaradamente, su único objetivo es negociar con sus posibles sucesores una impunidad como la que el fujimorismo negoció con el APRA.

Los pueblos del Perú se ven forzados a seguir resistiendo, pero con la ex- periencia de las movilizaciones pasadas, podrían mejorar sus vínculos y estrategias. Ya sabemos de lo que son capaces los neoliberales, ya hemos visto dónde están nuestras fuerzas y debilidades, ya conocemos quienes son nuestros aliados y nuestros traidores. Nos espera un año difícil, pero nos encuentra un poquito mejor preparados que el anterior. Nuestra princi- pal fuerza está en nosotros mismos, en la forma ancestral de solucionar los problemas: colectivamente, sin seguir a caudillos ni confiar en las promesas de los de arriba. Las soluciones para los “de abajo” nacen abajo.

Y la lucha de los indígenas se ha convertido en una lucha mundial, en defen- sa de la naturaleza, que es defender también a la humanidad. El capitalismo ya está llegando a consumir la mitad de los recursos existentes en el planeta, ahora su preocupación es apoderarse de los yacimientos que queden, los que se encuentran en lugares como en los Andes y la Amazonía. Esta obse- sión de los ricos y sus sirvientes (militares incluidos) está generando más contaminación, desastres ecológicos, crisis económicas, hambre y guerras; todos los intentos por disminuir sus efectos desde arriba terminan frustra- dos como sucedió con la cumbre de Copenhague.

Por eso, para quienes en los países “civilizados” aún no pierden la cordura o han recuperado la dignidad, la esperanza está en los pueblos originarios que, en todas partes del mundo, supieron mantener la armonía con la natu- raleza y ahora la están defendiendo.

Este año también se vienen las elecciones municipales y regionales. Espere- mos que su presencia nos ayude a enfrentar la represión, proporcionándo- nos la posibilidad de denunciar con más impacto, en tanto toda información tendrá un importante eco mediático y sus consecuencias políticas. Pero cui- dado, no nos distraigamos. Las elecciones sirven fundamentalmente para legitimar el sistema, para hacerle creer al pueblo que si sigue las reglas del sistema, obtendrá lo que busca. No nos olvidemos de los asuntos urgentes: fortalecer nuestras organizaciones y detener el saqueo.

Es muy saludable que esta vez hayan candidatos surgidos de las mismas luchas sociales, que varios de ellos logren llegar a espacios de gestión mu- nicipal y regional, y quizás lograr un gobierno antineoliberal como en Boli- via, pero hay que recordar que eso sólo es parte de la lucha. La otra gran parte está en las calles, en fortalecer los ayllus, comunidades, sindicatos y especialmente nuestras identidades (étnicas y sociales); retomar el control de nuestras vidas.

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