Lucha Indígena

LLAPA RUNAQ HATARiYNiN

Lucha Indígena 26

Lucha Indígena 26516 Años Después: Resurgimiento Indígena

Lucha Indígena No. 26 PDF

Homenaje a las resistencias || III Cumbre Amazónica || Cumbre del Macro Sur || La Batalla por Bolivia || Represión || Minería || Crisis en EEUU || 

Editorial

Un 12 de octubre de hace más de 500 años se inició la invasión europea a nuestro continente.

Poniendo en una balanza lo positivo y negativo de dicha invasión, lo negativo supera grandemente a lo positivo.

Nuestras poblaciones y nuestras culturas autóctonas fueron aplastadas. La matanza masiva no sólo fue al inicio de la invasión, continuó con los pueblos que se resistían a la opresión hasta exterminarlos, como en Cuba y en Uruguay.

Quienes quedaron vivos fueron  obligados a trabajar para los invasores en diversas formas, algunas peores que el esclavismo europeo, como en las minas peruanas donde se introducía a adolescentes y adultos a trabajar en la mina y no salir de ella sino muertos. El amo de los esclavos cuidaba la vida de ellos como el propietario de un burro cuida su vida. En cambio en las minas no les importaba que los indígenas murieran pues al año siguiente recibirían de los representantes de la corona española la reposición por los indios que habían muerto.

La opresión no fue sólo material, se aplastaron nuestras ricas culturas en todos sus aspectos: la cosmovisión, los conocimientos agrícolas, tanto en tecnología como en productos, nuestras lenguas, nuestra organización social, nuestra medicina, nuestro arte, etc. Por ejemplo la papa que ahora alimenta al mundo fue maldita pues se producía en el interior de la tierra junto al demonio, quien había hecho que se denominara igual que el sumo pontífice, por eso se le cambió de nombre, hasta hoy en España le llaman patata y es este nombre el que ha pasado al inglés y otros idiomas.

Nuestros pueblos no aceptaron pasivamente la opresión, a pesar de que la historia la hacen los vencedores, sabemos de innumerables rebeliones en todo el continente donde quedaban indígenas vivos. Además de las rebeliones armadas como las de Manco Inca, Juan Santos Atawallpa, Tupac Amaru II, ha sido y es permanente la resistencia no armada (es incorrecto llamarla pasiva). Supervive el espíritu comunitario; en nuestro culto a la naturaleza, a las divinidades ancestrales y a los lugares sagrados; superviven nuestros conocimientos agrícolas,  nuestra medicina, nuestras lenguas, nuestro arte, etc.

Entendemos muy bien que no fuimos oprimidos por los pueblos europeos, sino precisamente por quienes también les oprimían, que los sectores rebeldes de Europa estuvieron contra esa opresión. Pero los opresores extendieron su  ideología de superioridad europea a los sectores oprimidos de Europa y aún a los oprimidos no europeos, a eso es a lo que ahora denominamos eurocentrismo, al criterio de que lo europeo con su apéndice yanqui es lo más moderno y superior. Nosotros mismos tenemos que liberarnos cada día más, de criterios eurocentristas que superviven en nuestros cerebros y nuestras actitudes.

Pongo un ejemplo: La gran mayoría de la población, incluyendo sectores revolucionarios, considera que el parto horizontal es “lo moderno” y por lo tanto lo correcto. No es así, ya en la época de Toledo salió una resolución ministerial determinando que es más saludable el parto horizontal, o sea el parto indígena.

La vuelta a nuestras raíces no es un sentimiento romántico. Vivimos en un medio ambiente que durante milenios ha educado a la humanidad de acá sobre cómo comportarse dentro de ella. No es correcto seguir los lineamientos de gente que vino hace quinientos años de otra realidad geográfica, no debemos botar por la borda lo aprendido en miles de años.

Últimamente hay un resurgimiento vigoroso del movimiento indígena en el continente. No es casual, pues el neoliberalismo agudiza la agresión a nuestros pueblos y a sus dos pilares culturales básicos, el colectivismo y el respeto a la naturaleza.

El caso más emblemático, con más claridad ideológica, más pureza, sin dependencia de ONGs es indudablemente el de los indígenas zapatistas chiapanecos.

En Bolivia en estos momentos nuestros hermanos luchan fuertemente por acabar con la opresión secular.

Otros casos notables son los de los mapuches de Chile y Argentina y los indígenas de Ecuador.

En el Perú la resistencia contra el envenenamiento de la tierra por minas, petróleo y gas, crece. Últimamente un aliciente fuerte son los decretos ley dirigidos a destruir las comunidades.

Los criterios de “progreso” se debilitan en el mundo debido al calentamiento global y al grave ataque contra la naturaleza en muchos aspectos.

Todo esto hace que luchas como el último combate amazónico sean vistas con respeto en diversos lugares del mundo que entiende que los llamados “salvajes” lucharon en defensa de la humanidad.

Vamos por buen camino, continuemos por él. Defendamos nuestra cultura en todos sus aspectos, el más importante de los cuales en este momento es la defensa de la tierra contra la depredación y la usurpación. Hagamos que nuestras organizaciones rescaten las normas comunales, desterrando el verticalismo, el aparatismo; “mandar obedeciendo” como dicen las zapatistas. Los oprimidos no indígenas también son hermanos nuestros. No somos dueños de la verdad, no descalifiquemos a quienes no piensan como nosotros. Cada vez se hunde más el gran imperio que nos oprime, cada día más gente en el mundo está de acuerdo con nuestro criterio de defensa del medio ambiente y de lo suicida que es que el mundo esté dirigido por un puñado de multimillonarios que matan a la humanidad y a la naturaleza con el único objetivo de aumentar sus millones.

Continuemos luchando por un mundo donde quepan muchos mundos.

Aún no hay comentarios. »

Deja un comentario

HTML-Tags:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>